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Descripción general del contenido del recurso.
Fil: Mitchell, Clara. Universidad Nacional de Quilmes; Argentina. Fil: Mitchell, Clara. Universidad Nacional de Rosario; Argentina. A pesar de que los humedales son ecosistemas importantísimos para la biodiversidad y el bienestar humano, están desapareciendo a ritmos alarmantes, incluso más rápido que los bosques. Uno de los sucesos con alteraciones significativas son los incendios de vegetación, generalmente antrópicos, que provocan pérdidas importantes de biodiversidad, fragmentación de hábitats, cambios en las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, contaminación del agua y el aire y liberación de gases de efecto invernadero, entre otros impactos. El presente trabajo final se enfoca en los incendios acontecidos en uno de los humedales más importantes de Argentina, el Delta del río Paraná. De acuerdo con informes del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación, durante el año 2020 se incendiaron 500.000 ha del Delta, en el 2021 unas 155.000 ha y otras 386.000 ha en el año 2022. Teniendo en cuenta que, de acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la probabilidad de incendios cada vez más peligrosos va en aumento, es importante que las jurisdicciones estén preparadas para cuando el conflicto vuelva a quemar. Por lo tanto, el objetivo principal es analizar los distintos abordajes a la problemática de los incendios en el Delta del río Paraná que llevaron adelante los gobiernos provinciales de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de la Nación durante el periodo 2020-2022. La hipótesis planteada es que los incendios afectaron de forma diferente a las jurisdicciones debido a las distintas realidades históricas, económicas, políticas, legislativas, administrativas, culturales y ambientales, y que esa afectación se reflejó en las nociones que cada una exponía sobre la intencionalidad de los incendios. A su vez, se interroga sobre si estas diferencias influyeron en su manera de hacerle frente a la emergencia ígnea. Para ello se realizó un relevamiento pormenorizado bajo la metodología de investigación documental sobre el área de estudio, su ecología, el conflicto socioambiental, el marco legal, su historia y otros datos relevantes. Se comprueba que los incendios en el Delta del río Paraná, si bien pueden ser tradicionales, no son naturales y, bajo la normativa legal ya existente, son ilegales. Luego se genera un mapa y perfil de los actores claves involucrados desarrollando sus posiciones, intereses y su capacidad de ejercer presión sobre los Ejecutivos en cuestión. La metodología empleada es el Mapeo de Actores Claves descripta en Tapella (2007) y Ortiz et al. (2016), donde no sólo se obtiene una identificación y listado, sino que también se indaga en sus capacidades, intereses, incentivos, influencias y la posibilidad de generación de acuerdos con un esquema de alianzas, coaliciones y espacios de poder. Con este análisis se evidencia la multiplicidad de relaciones y racionalidades complejas. Se detecta que existen pocas relaciones fuertes o positivas, lo cual podría generar ámbitos de desconfianza y dificultar el trabajo para lograr soluciones a largo plazo. A su vez, las personas que viven en las islas son las que menos posibilidades tendrían de influir y ser parte de la solución a largo plazo. Las ONGs ambientalistas tendrían mayoritariamente relaciones débiles o negativas, lo que demuestra la falta de instancias de participación ciudadana y, por lo tanto, con una postura casi exclusivamente reclamativa en el conflicto. Por otro lado, en una problemática con tantas aristas complejas y técnicas, sería importante que el sector de ciencia y técnica tenga más relación con la Justicia, la cual debería poder esclarecer lo acontecido. Otro análisis que se llevó adelante fue sobre las causas de la problemática siguiendo los lineamientos de la Dirección Nacional de Fortalecimiento de las Capacidades de Gestión (2020). Las mismas se listan y se arma un mapa de relaciones causales, las variables que inciden en ellas y cómo se retroalimentan. A su vez, se resaltan las causas críticas sobre las cuales las políticas públicas deberían incidir para lograr resultados sostenibles a largo plazo. Para el caso en estudio, se consideraron críticas a la falta de recursos, información y territorialidad para realizar controles, la tenencia irregular y ocupación de las tierras (gran parte fiscales), la complejidad de los procesos sancionatorios y judiciales, el desconocimiento de las consecuencias de las condiciones climatológicas extremas, la acumulación de biomasa y, una vez iniciado el foco ígneo, la disponibilidad de recursos para combatirlo. Se continúa examinando la información relevada para determinar las implicancias de los incendios en cada jurisdicción para luego estudiar las decisiones y la formulación de políticas y los recursos invertidos para combatir y prevenir los incendios. En la etapa final, se realiza una evaluación de la efectividad y resultados de dichas políticas expresando cómo quedan paradas las jurisdicciones para la próxima sequía y bajante pronunciada del río Paraná y se dejan plasmadas propuestas de acción a futuro. Se debe resaltar que la inversión destinada a la emergencia de los incendios en el Delta fue considerablemente grande. Es fundamental entonces que no se desfinancien estas iniciativas de manera que estén operativas cuando vuelvan a necesitarse. Se puede mencionar que, durante la crisis ígnea, las jurisdicciones estuvieron enfocadas en obtener los recursos para el combate de los incendios enfocándose en políticas de supresión y con un enfoque reactivo. Sin embargo, para solucionar la problemática de raíz, sería importante tener avances en el Ordenamiento Ambiental del Territorio y en la prevención, entendiendo esta última no sólo como acciones de educación ambiental. Otro aspecto sobre el cual se debería continuar avanzando es la generación de los Planes de Manejo del Fuego provinciales, instrumento que se enmarca en la Ley de Presupuestos Mínimos de quema como una de las funciones de las jurisdicciones. Sería interesante además que dichos planes tengan en cuenta al Delta con sus particularidades, incluyendo la perspectiva social, ambiental y económica, la participación ciudadana y el trabajo en conjunto de las tres jurisdicciones. También se considera importante continuar trabajando en las prácticas de producción sustentable adaptadas al medio donde se desarrollan, principalmente la ganadería en islas, pero también la apicultura y el turismo. Por otro lado, la Justicia Federal debería contar con mayores recursos para las investigaciones sobre los incendios y brindar mayor claridad sobre sus causas, dato necesario para poder destinar efectivamente los recursos destinados a la prevención. A su vez, sería importante la sanción de una Ley de Presupuestos Mínimos de Humedales que enmarque las políticas públicas a llevar adelante y le destine los recursos necesarios para ello. También comenzar a considerar, en conjunto con el sector de ciencia y técnica, si son necesarias iniciativas de regeneración ambiental. Si bien aún queda mucho trabajo por hacer, sólo el tiempo dirá si los esfuerzos de prevención y control llevados adelante durante estos últimos años sobreviven a los cambios de gestión de las administraciones, tanto nacional como provinciales, y no caen en el saco roto de soluciones a corto plazo. Entender que esta situación va a repetirse debe motivarnos para estar preparados para cuando el conflicto vuelva a quemar.