Riepilogo
Descripción general del contenido del recurso.
Eva Heyman es para la ciudad de Oradea, lo que Ana Frank es para Ámsterdam y el mundo. Dos adolescentes judías, cada una de las cuales escriben y mantienen un diario, mientras que el mundo estaba cambiando a raíz de la ocupación nazi. Ambas murieron en un campo de concentración, Eva en Auschwitz y Ana en Bergen-Belsen. Pero los dos diarios son muy diferentes. El diario de Eva es corto pero muy intenso. No vivió escondida como Ana. Vivió el día a día de la ciudad y la deshumanización que poco a poco va sufriendo su familia y ella misma. Un proceso lento hacia el infierno. Sin embargo, Ana Frank es mundialmente conocida y la historia de Eva se presenta ahora por primera vez en español, con una franqueza y emotividad que llegarán a todos los lectores.«Hay libros que nos cambian; hay que dejarse transformar por ellos. No se es la misma persona tras leer el «pequeño diario» de Eva. Leyéndolo tiene una la sensación de devolverle la vida a Eva y, en cierto modo, es así.» ELVIRA LINDO«Cómo tantos adolescentes, Eva Heyman empezó a escribir su dietario secreto y personal el día de su aniversario. Hacía trece años. Era el 13 de febrero de 1944, en Oradea, Hungría. Dejó de escribir cuatro meses después, el 30 de mayo de 1944. Es realmente muy poco tiempo. Pero estos pocos meses nos presentan de manera concentrada todo el dramatismo, el recorrido que millones de personas hicieron en aquellos mismos años en toda Europa. El recorrido que va entre una vida aparentemente normal, festiva, un aniversario, unos regalos, una familia, unas esperanzas, unos sueños, los primeros enamoramientos, y las puertas mismas del infierno.Eva deja de escribir en el preciso momento en el que la vienen a buscar en un camino que pasará por su deportación en Polonia el 3 de junio, la llegada a Auschwitz el 6 de junio y la muerte en el campo, después de ser seleccionada por Mengele, el 17 de octubre del mismo año.»s y aceptamos que la medicina preventiva mejora la calidad de vida de las personas, pero no solemos cuestionarnos si su aplicación puede causar daño. El médico toma la presión a sus pacientes, los pesa, les pide análisis de sangre y colesterol; a las mujeres les realiza una citología, les pide una mamografía y una densitometría ósea. Quiere cuidarlos; busca detectar riesgos y prevenir daños para ayudar a sus pacientes. En este proceso de búsqueda del riesgo se detectan enfermedades, y así aparecen, y así aparecen "los nuevos enfermos", personas que se sienten sanas pero a quienes el médico les ha encontrado un problema de salud.¿Tiene sentido todo esto? ¿Todas las personas que el médico quiere cuidar se benefician con la detección precoz de las enfermedades? ¿Puede uno llamar enfermedades a estos hallazgos? Estos son los interrogantes que el autor se plantea, un médico de familia que está convencido de la importancia de la medicina preventiva y ha dedicado tiempo a reflexionar con sus colegas y pacientes acerca del impacto de ser catalogado como enfermo.